MAQUILLAJE

La palabra maquillaje proviene de maquiller (maquillar) un término francés utilizado en la jerga teatral francesa durante el siglo XIX.

Aunque la palabra sea moderna, el concepto es antiguo. Se trata de aplicar al rostro preparados artificiales (cosméticos) para adecuarlo, o bien a la iluminación o bien para obtener una caracterización.

La palabra maquillaje dejó de ser utilizada únicamente en teatro y se generalizó, siendo utilizada en cualquier ámbito de la vida para indicar que a un rostro (o cualquier otra parte del cuerpo) se le ha aplicado un cosmético.

Maquillaje en cine y televisión
En cine, televisión o incluso, en teatro, el maquillaje es imprescindible, pues la iluminaciión hace que haya una pérdida de color en la pigmentación de las personas (actores). En algunos casos extemos, sobre todo, en el audiovisual, esta aparente pérdida de pigmentación puede dar un aire expectral a las personas.

Maquillaje neutro
Es aquel que acentúa los rasgos de la persona/actor sin cambiarlos.
Existen dos tipos de maquillaje neutro:

Maquillaje de fondo: es aquel maquillaje que adapta el color de la piel a las condiciones lumínicas existentes.

Maquillaje corrector: sin cambiar las características de la persona, remodela el rostro, reduciendo los rasgos más desagradables y potenciando los más favorecedores. Por ejemplo, se eliminan manchas en la piel, se agrandan los ojos, se empequeñece la boca o se la hace resaltar, etc.

Caracterización
Además de minimizar la pérdida de color, el maquillaje ayuda a crear al personaje y contribuye también a su caracterización exterior, adecuando la apariencia física a las exigencias del guión.
Este tipo de maquillaje llega a transformar los rasgos del actor y puede ir desde un leve envejecimiento o rejuvenecimiento o, en el extremo opuesto, a transformar una persona en un monstruo.

 

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